Combox de Reynosa suspende a peleador por negarse a pagar “retorno” de 10 mil. Contrato, audios, BoxRec y el Ayuntamiento lo documentan. Inflaron las bolsas con dinero público, exigieron el regreso y el que se negó quedó fuera. Alguien se atrevió a hablar.

Por ISAAC GUERRA
La evidencia ya no es rumor. Está en documentos, en grabaciones y en páginas oficiales.
El 29 de agosto de 2026 se realizó en Reynosa una función de boxeo profesional con el apoyo explícito del Gobierno Municipal que encabeza el alcalde Carlos Peña Ortiz. El propio Ayuntamiento lo presumió al día siguiente en su página oficial.
En BoxRec esa misma cartelera aparece registrada el 22 de agosto. El inspector figura como Jesús Martínez, Y el boxeador Kevin Gael Peña Vargas ya tiene la leyenda:
«suspended by Comision de Box Reynosa, Tamaulipas indefinitely»
Marca: 0-1-0. Suspensión indefinida.
El contrato dice que Kevin debía recibir 16 mil pesos, El mismo día de la pelea se le exigió entregar 10 mil. En las grabaciones se escucha hablar de “discreción con el dinero”, de transferencias a terceros y de la frase clave: «yo paso por el dinero… si gusta mañana”, Versiones cercanas señalan que el promotor indicó que esa cantidad era “para Chuy”. Chuy es Jesús Guadalupe Martínez Sánchez, presidente de la Comisión e inspector de la función según BoxRec.
Kevin se negó. Resultado: suspensión indefinida.
Y no fue el único problema de esa noche.
Según información que está llegando a esta redacción, la pelea estelar también se desarmó, El boxeador que venía de Matamoros llegó al pesaje, cumplió con todos los requisitos… y al final decidió no subir al ring. Al parecer, por la misma razón: la exigencia del “retorno”.
Ante la baja, el boxeador local que debía ser estelar terminó haciendo una pelea de exhibición contra un rival que casualmente había combatido apenas una semana antes. Una decisión que no deja de ser riesgosa: son golpes reales, no coreografía, y el cuerpo de un boxeador no se recupera en siete días.
Los demás de la cartelera, al parecer, sí cumplieron con lo que se les pedía. Porque de lo contrario también estarían suspendidos.
Y aquí está el punto que más debería molestar arriba:
Estas bolsas de 16 mil pesos (y seguramente más altas en el reporte oficial) por peleas de cuatro rounds, con boxeadores de récords malos o recién debutando, no las pagan ni las grandes empresas como Zanfer ni las promociones que tienen todo el apoyo institucional y de televisoras. Nunca. Es un precio inflado.
El esquema es viejo y conocido en los municipios: se le dice a la presidencia municipal que la función “cuesta” determinada cantidad, se inflan las bolsas en el papel, se cobra el recurso público… y después se exige el “retorno”. El que acepta sigue trabajando. El que se niega queda suspendido de por vida en Reynosa o se baja del cartel a última hora.
En las grabaciones se escucha claramente la logística del regreso del dinero: alguien pasaría al día siguiente a recogerlo. No es una interpretación. Está dicho.
La pregunta que debería hacerse el Ayuntamiento es directa y molesta:
– ¿Cuánto se reportó oficialmente como costo de esa función?
– ¿Cuánto se autorizó realmente de recurso público?
– ¿Cuánto terminaron cobrando en mano los boxeadores?
– ¿O también a los demás se les exigió el regreso y simplemente callaron para no correr la misma suerte que Kevin?
Porque si las bolsas se inflaron para rescatar dinero y quedárselo, entonces no solo se está castigando a un muchacho que se negó a participar en el esquema: se está robando al municipio. Y eso, a los de arriba, suele molestarles más cuando se roban entre ellos.
La Comisión, que por ley debe cuidar la integridad de los boxeadores, permite de manera sistemática combates abismalmente disparejos y hasta exhibiciones improvisadas con peleadores que no han terminado de recuperarse. No verifica niveles, no protege, no regula. Hace lo que quiere. Se siente dueña absoluta y actúa como tal.
Desde diciembre de 2025 más de diez gimnasios exigieron la destitución de Jesús Martínez por cobros excesivos, trabas y maltrato. Nada. Ni una llamada de atención. Ni una investigación. Ni un cambio.
Hoy la evidencia está en cuatro lugares que nadie puede borrar:
1. El contrato que fija los 16 mil pesos.
2. Las grabaciones donde se habla del dinero, de la “discreción” y de “yo paso por el dinero mañana”.
3. La página oficial del Ayuntamiento presumiendo el apoyo municipal.
4. BoxRec con la suspensión indefinida y la discrepancia de fechas.
Alguien se atrevió a decir que no.
Y por eso quedó suspendido.
Otro se bajó del estelar.
Y el local terminó en una exhibición riesgosa improvisada.
¿Qué estamos esperando?
Que más peleadores y entrenadores que hayan pasado por la misma situación se comuniquen a nuestra redacción. La puerta está abierta. El silencio solo beneficia a los que están cobrando el retorno.
La pregunta ya no es si Jesús Martínez está haciendo un desastre con el boxeo de Reynosa.
La pregunta es por qué el alcalde Carlos Peña Ortiz, el Regidor de Deportes Joaquín Ramírez y el Director de Deportes, Saúl Soto, siguen protegiéndolo con su silencio mientras una Comisión que debería regular el deporte se convirtió, presuntamente, en un negocio particular que infla costos con dinero público y cobra el retorno por debajo de la mesa.






























