EDGAR SOSA Y SUS GRANDES CUALIDADES; NOQUEA EN PROMEDIO CADA DOS PELEAS

A.SOSAPULos números de Édgar Sosa, campeón mundial minimosca del CMB, muestran que es un noqueador efectivo arriba del ring y, de ser necesario, un fajador que aguanta la ruta larga para vencer a sus oponentes. Estas cualidades lo mantienen en la cima del pugilismo y parece se quedará ahí por un buen tiempo.
De las 42 batallas como profesional, la mitad de ellas las ha ganado por la «vía del cloroformo». Según su historial de victorias, en el segundo, tercer y noveno asaltos es cuando Édgar liquida a sus rivales, lo que indica un trabajo intenso en los primeros episodios para fulminarlos, o bien, mina las facultades para más tarde verlos en la lona.
En 11 peleas de título mundial (contando la protagonizada con Brian Viloria y las diez defensas), en siete ha vencido por nocaut a sus oponentes, tres se fueron a la decisión y un contendiente fue descalificado. He aquí el porqué de sus exposiciones exitosas y su permanencia como monarca de los moscas ligeros.
Ahora, en 15 ocasiones ha transitado toda la «película» y ha vencido en todas ellas, demostrando su gran mandíbula y condición física para mantener el combate. Trece de estas 15 batallas las logró por decisión unánime, siendo el mejor, según los jueces, sobre el ring; una, por decisión mayoritaria; y otra por decisión técnica.
Para reforzar lo dicho sobre su fortaleza, a Sosa Medina lo han vencido cinco veces, dos de ellas por decisión mayoritaria; una, unánime; y otra, dividida. La única que perdió por nocaut fue al enfrentar a Manuel «Chango» Vargas, quien lo mandó a dormir en el octavo round, pero la refriega estaba pactada al mismo número de asaltos.
Respecto a su contienda número 43, ante Rodel Mayol, el nacido en la Gustavo A. Madero ha explicado que intentará mantenerlo a raya los primeros rounds, para a partir del quinto giro empezar a buscar la «anestesia», lo que podría ser un poco difícil por la gran movilidad y rapidez de piernas y manos del filipino.
Por lo que en esta oportunidad tendrá que mostrar sus facultades como noqueador y fajador, pues el ímpetu y aguante de los asiáticos es bien conocido. Y Édgar tiene como referencia las dos peleas anteriores contra tagalos, pues en la primera contra Sonny Boy Jaro se fue a las tarjetas, y contra Juanito Rubillar tuvo que llegar al séptimo capítulo.
Sin embargo, en esta confrontación a celebrarse el 21 de noviembre en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, «Súper Sosa» buscará por cualquier medio agenciarse otro triunfo, ya sea por la ruta larga o la corta, la idea del capitalino es mantenerse como campeón y realizar la undécima defensa venturosa. Pero si llega el nocaut temprano en la pelea, mucho mejor.


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