EDGAR SOSA –DICE PROCESO- CUANDO ROMPIÓ CON EL DR. FAUSTO GARCÍA, DE BOXEO DE GALA, EL LÍDER SINDICAL DEL METRO, ESPINO ARÉVALO, EN REPRESALIA, LO SACÓ DE LA NÓMINA DEL METRO; NI MARIANA NI SOSA QUIEREN HABLAR
Por BEATRIZ PEREYRA
Reportaje Especial/PROCESO
(III Y ÚLTIMA PARTE)
NEGOCIOS PARA TODA LA FAMILIA
Algo similar ocurrió con Edgar Sosa. Después de que el peleador aceptó participar, a sugerencia de Fausto García, en la función fraudulenta que se realizó en septiembre de 2000 en la Plaza de Toros México, donde ninguno de los boxeadores participantes cobró su bolsa, la relación laboral entre ambos se deterioró hasta que en octubre de 2011 quedó en rota.
Semanas después, sin recibir ningún aviso, por decisión de Fernando Espino, Edgar Sosa también salió de la nómina del Metro, a la cual ya regresó por instrucciones de Joel Ortega.
La reportera se comunicó a los teléfonos móviles de Mariana y Edgar Sosa, pero ninguno tomó la llamada. A los dos se les dejó un mensaje de voz y se les envió uno de texto solicitando una entrevista sobre este asunto. Hasta el cierre de la edición ninguno se había comunicado.
Durante el tiempo que los boxeadores están protegido bajo el manto de Fernando Espino deben asistir a las fiestas y eventos que el líder sindical organiza, principalmente en el salón conocido como Gran Fórum, obviamente con recursos públicos.
Espino se pasea al lado de los pugilistas, se saca fotos con ellos. Les pide convivan con los empleados sindicalizados, que les firmen autógrafos o que entrenen en el gimnasio del deportivo sindical.
El líder o su hijo, Fernando Espino González, están presentes en las conferencias de prensa donde se anuncian las carteleras de las funciones; durante las peleas acompaña a los boxeadores desde el vestidor hasta el ring, sube con ellos, posa para los fotógrafos y camarógrafos, y se le conoce como mecenas del boxeo, aunque lo haga con recursos públicos.
Incluso el restaurante Asador Bariloche, que se ubica en un local de la estación Balbuena que pertenece al STC, es propiedad de Espino y ahí se han realizado conferencias de prensa, así como reuniones con promotores y boxeadores para montar funciones.
En julio de 2013, Joel Ortega anunció que interpuso una denuncia ante la Contraloría General del Gobierno del Distrito Federal contra dos empresas creadas por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo, Tanhakun y Gurtmex, ambos con mismo domicilio fiscal –Carracci 13 colonia, San Juan Mixcoac- en las que Fernando Espino González aparece como apoderado legal de la primera y dueño de la segunda.
Durante 2011 y 2012 esas empresas recibieron contratos por más de 102 millones de pesos.
A la dirección mencionada han acudido muchos de los boxeadores que Espino benefició con una plaza de base en el Metro. Ahí se entrevistan con Espino Arévalo o su hijo para negociar su incorporación como empleados.
El día que Joel Ortega dio a conocer las irregularidades con estas empresas, también reveló que Tahankun es propietaria de los restaurantes Bariloche y Barilochito. El segundo es una taquería localiza en la estación Juanacatlán, donde están las oficinas del sindicato.
Ortega dijo que, en abril de 2005, Espino Arévalo pidió a la entonces directora del Metro, Florencia Serranía, que le expidiera un oficio para que pudiera continuar utilizando sin ningún problema el local del restaurante Asador Bariloche. En el oficio DG/10000/00211, la funcionaria le respondió: “Este organismo no tiene inconveniente para que esa organización sindical continúe en posesión, goce y desfrute del local”.
En agosto pasado, el diario Reforma informó que la dirección general del Metro rescindió el Permiso Administrativo Temporal Revocable (PATR) mediante el cual la familia Espino operaba el local del restaurante Asador Bariloche porque hacia un uso indebido del mismo, había situaciones de riesgo de protección civil y adeudos de luz y agua.
Asimismo se prohibió que el deportivo del sindicato –donde siempre se registraron unos llenos espectaculares- se siguieran realizando las funciones de boxeo para evitar que se vendieran bebidas alcohólicas. Mabel Espino Suárez, hija del líder sindical, fungió hasta hace unos meses como subgerente del Servicio Médico del Metro, que tiene a su cargo la administración del deportivo.
Ella fue cesada por Joel Ortega después de que se dio a conocer que 22 familiares de Espino Arévalo aparecían en la nomina del Metro.
Proceso se comunicó a las oficinas de la secretaría general del sindicato del Metro y con el titular de Comunicación Social del STC, Ricardo Olayo, para solicitar entrevista con Espino Arévalo y Joel Ortega. Hasta el cierre de la edición ninguno de los dos había aceptado.















