Columna: CUENTA DE PROTECCIÓN

RIVERO1Omar Chávez venció a Omar Chávez

Por CARLOS RIVERO
Cuántas veces uno se despierta con los fantasmas que rondan en nuestra cabeza. Cuántas veces nos asusta el temor de volver a encontrarnos con situaciones difíciles ya vividas. ¿Se imaginan, entonces, la pesadilla que todavía hoy vive Omar Chávez Carrasco tras ver que con sus puños demolía a Marco Antonio Nazareth, quien moriría el 22 de julio, posteriormente al combate que escenificaron en Nuevo Puerto Vallarta?
No es fácil volver a subir a un ring y tener el valor no sólo de enfrentar a su adversario en turno sino a ese monstruo que se lleva dentro tras ser parte de una tragedia.
Lo vivieron ya antes muchos boxeadores, algunos de ellos ya como campeones del mundo como el Gabriel Ruelas, de Yerbabuena, Jalisco, cuando noqueó en 11 asaltos al colombiano Jimmy García. Jamás volvió a ser el mismo. Otros como Ultiminio Ramos y el Bazooka Limón (hasta en dos ocasiones) lograron levantarse, pero la gran mayoría siempre vivieron bajo la sombra de la muerte de un compañero de profesión.
Por eso, el sábado que volvió a pelear el joven Omar Chávez y que los encargados de narrar la pelea insistieron una y otra vez que no se vio bien, que le faltaron recursos y de inmediato se ve y se nota que no tienen ni…idea de que el boxeo no es lo que se ve en el cuadrilátero, que el boxeo no sólo son los golpes que se dan los púgiles en su afán por destacar en el deporte del hombre por el nombre, que el boxeo es un drama que vive sus peores y mejores momentos abajo del ring.
Hay que ver llorar a los boxeadores abajo del ring para saber que son seres humanos, como usted, como yo y que la figura de invencibles, demoledores y hombres fiera sólo es una máscara que usan.
Lo que ellos ven y lo que influyen en sus comentarios en la gente que los ve y escucha es sólo un negocio que está dejando buen dinero, pero el boxeador no es una máquina ni un animal, es un ser humano que sufre, goza, ríe y llora.
Subir al ring nuevamente es un gran triunfo del joven Omar Chávez, porque ganar a James Ventry por puntos en seis vueltas, luego de un primer asalto en que el sonorense envió a la lona al estadounidense es un gran triunfo de Omar sobre Ventry pero más una victoria de si mismo para vencer y derrotar al fantasma que ronda su cabeza tras la muerte de Marco Antonio Nazareth.
Una cosa es cierta, con 18 triunfos, un empate, 13 victorias por nocaut es para ya no pelear en seis asaltos y eso si es peligroso para sus rivales, que se está enfrentando a un adversario con más experiencia. Aquí si las autoridades boxísticas deben poner un alto a la imposición y ordenes dictatoriales de la gente que dirige la carrera de los Chávez. (riverogonzalez2001@yahoo.com.mx)


Publicado

en

por

Etiquetas: