Por CP MANUEL CASTRO LÓPEZ
Es indudable que tenemos que escribir sobre un boxeador que estaba llamado a ser de los más grandes de todos los tiempos de las categorías mínimas. ¿Qué pasa? Creo que es víctima de las circunstancias e incluso de la propia infraestructura del box.
Recuerdo haber visto una demostración de Edgar Sosa contra Rubillar, un filipino dificilísimo en la Arena México, en donde a pesar de estar seriamente dañado por un cabezazo, obtuvo un triunfo primoroso, una demostración excelsa de boxeo. Edgar Sosa se encontraba en plenitud, era el gran ídolo que esperaba el boxeo mexicano, pero por azares del destino es llevado a pelar a Tuxtla Gutiérrez, en donde es masacrado a base de cabezazos por un boxeador filipino cuyo nombre no puedo mencionar; porque cuando alguien no merece la pena,no se debe decir el nombre.
Siguiendo la inercia de un boxeador que yo no considero tan bueno, a saber, Manny Paquiao (que será motivo de otro escrito y que por su peso mediático en el boxeo mundial en ese momento que beneficiará a los boxeadores filipinos), es objeto de un robo descarado en donde los organismos que controlaban el box, las comisiones estatales y nacionales no hacen nada, y se unen al gran robo que le hicieron a Edgar Sosa, que se encontraba en plenitud de carrera y que sufre una fractura que pone en peligro su carrera boxística.
Pero transcurre el tiempo y Edgar Sosa sigue remando contra corriente, contra las circunstancias, contra todo. Hilvana una cadena de triunfosy llega a donde él siempre debe estar: en el pináculo. Se hace merecedor a una oportunidad por el campeonato del mundo y va a disputarla a Japón. Platicando con expertos, es una pelea rara, que se lleva a cabo en una arena, implantada en un parque de diversiones o ecológico, qué se yo, pero donde se veía un ambiente totalmente frío, y un ambiente de este tipo, contagia al campeón, que hace una demostración de boxeo fría y pierde una decisión sin más capítulo, la cual es insulsa.
El campeón Sosa, reitero, en una carrera que cosidero que ha sido mal llevada, vuelve a remar contracorriente e hilvana otra carrera de triunfos que lo están colocando hoy en día en una nueva oportunidad de volverse a coronar campeón. Habrá que valorar la excelsa carrera de Edgar Sosa, la cual, para mi gusto, está llamada a ser tan grande como la del maestro yucateco Miguel Canto, en realidad con la gran ventaja de que Sosa posee pegada, lo que no poseía el maestro Miguel Canto, del que, recordemos, todas sus peleas eran deruta larga, de 15 rounds y siempre salió victorioso, jamás salió tocado por nadie.¡Cómo no recordar aquéllas grandes batallas contra Betulio González! Aquél gran boxeador venezolano.
Pero en fin, la realidad es queSosa posee esa calidad boxística de los grandes boxeadores, habrá que valorar su verdadera estatura como campeón mundial, ése es un gran ejemplo de cuando una gran carrera no ha sido bien llevada;es un gran ejemplo cuando alguien atenta contra un gran boxeador.Y hago énfasis en que fue despojado, no hicieron nada los organismos mundiales, no fue respaldado por las comisiones de box, ni por los periodistas.
Hoy, Edgar tiene que regresar y se impone en la propia casa; al Archie Solís lo noquea en una demostración terrible de poderío de Sosa. Después, con la idea de cerrarle el paso, le ponen a un gran boxeador de un estilo terriblemente difícil que es Giovanni Segura. Lo derrota con total amplitud y una autoridad que no admitía ninguna duda.No hay manera de detener a este boxeador.
Es inevitable que tenga que pelear otra vez por el campeonato del mundo. No hay apoyo para este boxeador, tiene que ir a Japón a imponerse a las circunstancias adversas, a pelar contra los jueces… Estoy seguro que hoy en día Edgar Sosa va a regresar con un campeonato del mundo, para beneplácito de todos los boxeadores y todos los aficionados de México; a lo mejor no para beneplácito de los que han dirigido su carrera, que, bajo no sé qué intereses han querido que este boxeador no brille,
Como muestra de esto, hay una anécdota: una función en Puebla, la encabezaba Edgar Sosa, iba en la semifinal Saúl “El Canelo” Álvarez, en la Arena Siglo XXI. No sé por qué cambiaron la programación y subió en la estela el Canelo, en aquél entonces un regular boxeador, y Edgar Sosa, un gran campeón. Eso fue una falta de respeto al boxeador, al box mismo, sin embargo, así se dieron las circunstancias, desde aquél entonces recuerdo mucho que platicando con la gente del box dije: “algo traen contra este señor, no les gusta un boxeador serio, fino, profesional”. Porque Edgar Sosa llevaba una vida así, muy decente y sin embargo, pareciera que en este mundillo boxístico hay que ser ave de tempestades, encontrarnos en conflictos, en fiestas, etc, para que la gente se fije en uno.
Pero estoy seguro que Edgar sosa se coronará campeón del mundo, regresará a México dándonos otra gran satisfacción, hará una reinado, quizá ya no muy largo, porque Edgar Sosa como hombre inteligente que es, sabrá que tendrá que pelear el tiempo suficiente para que algún día pueda gozar perfectamente de salud cabal y disfrutarlo en compañía de su esposa y de sus hijos, como merece. Y nosotros, los mexicanos, también le tendremos que rendir reconocimiento a este gran boxeador.















