Columna: CUENTA DE PROTECCIÓN

Por CARLOS RIVERO
Mucha Canela para el Canelo
Si Televisa hizo un Presidente….también un ídolo…
Saúl “Canelo” Álvarez no es más de lo que dicen.
Que mostró adelantos defensivos ante el estadounidense Austin Trout, sí; que por momentos estuvo sobrado en el combate y en otros temeroso sin soltar los puños ante un rival que poco lo exigió, sí; porque si bien Austin (zurdo) no dejó de lanzar su jab de derecha, la mano izquierda pocas veces buscó el rostro del mexicano y como consecuencia, Saúl tampoco lanzó su mano diestra y cuando lo hizo, envío a la lona a Trout.
Decir que no hubo adelantos en la conducción boxística del “Canelo” es faltar a la verdad. Los hubo, pero habrá que ver que esos movimientos defensivos como el contragolpe, el vending, la mano derecha pegada a la barba (para evitar el contragolpe de izquierda de Trout) cumpla ese objetivo pero también a la ofensiva, lo cual no se vio. Es como la Cruzada del Hambre, le dan a la gente despensas, le dan el pescado, pero no les enseñan a pescar.
La pelea, para mí criterio, fue de un solo lado. No hay duda del triunfo del mexicano. Ganó de principio a fin, pero si era la confirmación de Saúl, creo que se quedó todavía en el Bautizo, porque si su sello es el nocaut con 30 triunfos en su carrera por esa vía en 43 combates sostenidos, la confirmación debió ser esa el KO y no llegó.
¿Por qué no llegó el KO?
Porque peleó con demasiadas prevenciones y preocupaciones, con un rival que le ganaba en alcance, pero jamás en pegada. Al zurdo se le gana con la derecha reza el refrán boxístico y las pocas veces que lo hizo, Saúl daño a Trout, tanto que con un recto lo envío sacudido a la lona.
Al ser superado en alcance, Álvarez se limitó a contragolpear, pocas veces realizó el intento de ganar la distancia media o corta para poder golpear con ganchos al hígado al rival (casi nunca lo hizo), lo que permitió que Trout conservar su condición física en toda la pelea. El oper cut de derecha, que a Álvarez le dio buen resultado no lo aplicó constantemente por el temor a ser contragolpeado por la zurda del estadounidense.
Nunca en la pelea, el mexicano soltó combinaciones que lo llevarán a ganar por nocaut. De hecho, el golpe con el que pone mal a Trout fue inesperado y no producto de una combinación, fue como la detención de la maestra Gordillo (por cierto, bien) pero dejan sin efectos los cierres de carreteras por los maestros, brillando la impunidad del Presidente que impuso Televisa, es decir, tampoco buscan el nocaut sólo la decisión.
En los escasos y raros momentos de la pelea, cuando Trout decidió ir al frente, el “Canelo” muestra, una vez más, que cuando lo atacan no sabe dar pasos laterales, buscó las cuerdas, cierra los ojos y aunque intenta el vending, es decir, mueve la cintura, para evitar los golpes curvos, cuando tenga enfrente a un boxeador más rápido que él, con técnica y con valor a todo terreno, se va a llevar un gran susto.
La llamada Confirmación “Canelo” creo que deja abierta la posibilidad de que Televisa lo siga vendiendo como un gran producto y lo puede ser, sólo que hasta el momento no se le ha visto esa sed de hambre de gloria que tienen los grandes, tampoco ese arrastre natural con la gente. Y cuando en 15 días previos a su combate la maquinarias publicitaria lo vende a cada minutos en la televisión resulta que la gente le pueda gustar o en su caso votar como cuando en seis años se dedicaron a vender una imagen de cara bonita, pero que no sabe ni cuál es la capital de Veracruz y en el caso del “Canelo” si bien peleó con demasiada precaución, también, hay que reconocerlo, con inteligencia, pero le faltó saber pelearle a un zurdo. No recuerdo un solo gancho de izquierda buscando las zonas blandas.
El “Canelo” va en el camino, pero todavía le falta.
Cuando Julio César Chávez peleo con Pernell Whitaker en la inauguración del Alamo Dome de San Antonio, Texas, para el boxeo, hubo en México pagó por evento, y el local allá tuvo una entrada de 58,891 espectadores con boleto pagado en 1993. El sábado no llegó ni a 40 mil. Eso habla de la grandeza de los peleadores y su fama.
Televisa hizo un Presidente que no pueda crear un ídolo.
Por cierto, se extrañó la voz de un conocedor en los micrófonos de Televisa, la de Eduardo Camarena.
¿Acaso se acabó el boxeo verdad y la libertad de expresión?
(riverogonzalez2001@yahoo.com.mx)


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