Y PASARON 33 ABRILES…

UN AÑO MÁS SIN EL GRAN DON PACHO ROSALES, LEYENDA DEL BOXEO

Fue hace 33 años, cuando el corazón del gran Don Pancho Rosales, dejó de latir y sin embargo su legado sigue intacto en el boxeo mexicano.

Quien iba a decir que ahora ya existe la Universidad de Boxeo Pancho Rosales, que comanda con éxito su hijo Carlos, quien también ha trabajado incansablemente por este deporte.

La historia de Don Pancho es extraordinaria. Nació el 4 de octubre de 1907, en la popular colonia Guerrero de la Ciudad de México y el boxeo lo llevó al estrellato en el medio boxístico.

En 1923 cuando se estableció la Comisión de Box del Distrito Federal, recibió la licencia de mánager número 3, pero antes como boxeador amateur se enfrentó al que años después ocupara la presidencia de la República: Adolfo López Mateos, quien le gustaba mucho el boxeo y al que Don Pancho convenció para que apoyara al Consejo Mundial de Boxeo.

Hacedor de campeones nacionales y del orbe, Don Pancho dirigió a los legendarios “Baby” Arizmendi, a quien coronó el 30 de septiembre de 1934 en Nueva York, pero también al legendario Raúl “Ratón” Macías, Ultiminio “Sugar” Ramos.

Pero qué decir de “Kid Chino”, al que después fue conocido como “Kid Azteca”, de nombre Luis Villanueva Páramo o los campeones mundiales Rubén “Púas” Olivares, Joe Becerra, o Alfonso Zamora, Germán Torres y Miguel Ángel González.

Coronó a más de 40 campeones nacionales, cuando estos títulos tenían un alto grado de dificultan, sólo por debajo de los mundiales, que en esa época eran casi imposibles de disputar para un mexicano, los mejores boxeadores de la época de toda la República fueron dirigidos y entrenados en su equipo.

En algún momento llegó a dirigir a más de 110 peleadores estrellas, al mismo tiempo, con el respaldo de más de 15 entrenadores entre los más destacados: Adolfo “El Negro” Pérez, Pepe Morales, “Tío” Jiménez, “El Indio” Aguilar y casi todos los que después fueron grandes managers, participo en varias películas de box.

Su trato amable, para con los demás, fue distinguido. Si modo de vestir era elegante y en eventos sociales se codeaba con artistas, políticos y la gente más famosa de la época se le conocía como el manager del jet set, pues de codeaba con Mario Moreno, “Cantinflas”, Joaquín Cordero, Paco Malgesto, además de muchos políticos de la época.

Económicamente se consolidó al sacarse el premio mayor de la Lotería en una vaca formada por el empresario Salvador Lutteroth, donde según dice salieron los fondos para terminar la Arena México.

Sus orígenes fueron muy humildes y por la revolución mexicana fue encargado con la familia Hernández de la colonia Guerrero donde creció al lado de su mejor e inseparable amigo de toda la vida Don Arturo “El Cuyo” Hernández.

Fundó la primera Unión de Managers y el gimnasio Pancho Rosales, participo con Benito Coquet, Luis Spota, en el primer convenio donde los boxeadores tenían derecho al IMSS, toda su vida la consagro al boxeo mexicano.


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