DAVID BENAVÍDEZ, SIN ÉTICA NI MORAL, AL GANARLE AL “ZURDO” RAMÍREZ CON LOS CODOS

Por JUAN GUTIÉRREZ JR.
De escándalo fue el triunfo de David Benavídez sobre Gilberto Ramírez cuando en redes sociales detectaron que nuevo campeón crucero OMB y AMB, el llamado “Monster” golpeó deliberadamente con los codos al “Zurdo” para vencerlo por nocaut.
En la batalla celebrada el sábado pasado en Las Vegas, Nevada, Benavídez demostró que es el nuevo ídolo del boxeo mundial, no cabe la menor duda, que es un gran peleador, que cumple con el perfil para logarlo y, quizá, por mucho tiempo, pero lo aberrante del asunto es que usó los codos para herir a su compañero de profesión, de una manera ruin.
Benavídez no necesita ser marrullero para poder ganar una pelea y, lo peor, ni el réferi, ni la esquina de Ramírez, ni los narradores de la pelea se dieron cuenta, les pasó de noche o tienen prohibido hablar del que será el sucesor del Saúl “Canelo” Álvarez.
No se puede negar que Benavídez le estaba dando una golpiza al “Zurdo” Ramírez y que lo iba a vencer ampliamente, eso hay que reconocerlo, es más, de diez veces que se enfrenten, diez veces gana Benavídez, ese no es el punto, el asunto es la complicidad que tiene el “Monter” por parte de la industria boxística.
Seguramente la Organización Mundial de Boxeo y la Asociación Mundial de Boxeo van a guardar silencio cómplice, no se espera, ni cuando menos un “extrañamiento” a Benavídez, quien mínimo debe saber que su triunfo fue empañado por usar los codos de mala leche.
Alguien debe enseñarle a Benavídez que el boxeo es un deporte que se practica entre caballeros y quien use artimañas para ganar peleas debe ser castigado con la descalificación, lo que debió suceder el sábado, aunque el nacido en Estados Unidos estuviera ganando todos los rounds, esas son las reglas.
Si Benavídez tiene vergüenza deportiva debe salir a disculparse con Ramírez, lo que hablaría muy bien de él, pero no se va a quitar de encima la mancha negra por tu actuar en el ring.
Ahora los aficionados deben estar muy atentos, cada vez que Benavídez pelee, pues no se le puede permitir que gane sus peleas con trampas.

















