BAÑADA DE GLORIA

Monserrat Alarcón Raya regresa a México con grandes deseos reinar en los cuatro principales organismos del mundo

Con una enorme sonrisa y luciendo orgullosa el cinturón que la distingue como campeona de la Asociación Mundial de Boxeo (WBA, por sus siglas en inglés), de peso átomo, Monserrat Alarcón regreso a México, luego de ratificarse como soberana del mundo, al vencer el jueves pasado a domicilio a la japonesa Ayaka Miyao.

Orgullosa y sumamente contenta de volver a México con su bebé (el campeonato mundial átomo WBA), tras conseguir su segundo triunfo en el archipiélago japonés, la boxeadora originaria del municipio mexiquense de Nezahualcóyotl, por fue recibida por un nutrido grupo de admiradores, familiares y amigos.

Reflejando en su rostro las huellas de lo ríspido y complicado que resultó el combate con la otrora campeona interina WBA, relató lo duro que fue su enfrentamiento, en la que se vio reflejado el localismo al permitir las artimañas de Ayaka Miyoa, sobre todo el uso de la cabeza de manera ilegal.

“El ir a la tierra de las contrincantes no lo veo como presión, al contrario, me motiva mucho, es un terreno en el que tienes todo en contra, todo es para la local y eso me empuja a pelear con más determinación”, afirmó.

Afortunadamente, el trabajo realizado durante cerca de tres meses, con el apoyo de su promotor Héctor García, y bajo la supervisión de sus entrenadores, José Luis Bueno, ex campeón mundial WBC de peso supermosca, y su hijo Edú Bueno, le permitió salir con la diestra en alto en la trepidante batalla, que le permitió ratificarse como una de las mejores boxeadoras del mundo.

Al ser cuestionada sobre sus planes, respondió que no le gustaría anticiparse a los hechos, pero, le gustaría disputar el cinturón verde y oro del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), de peso átomo en poder de la checa Fabiana Bytiqi.

“Quiero gobernar en todos los organismos… pero, como buena mexicana mi deseo es poseer el cinturón verde y oro del Consejo Mundial de Boxeo”, finalizó.