CAMPEONES Y RETADORES

LUCEN PODER Y GRAN FORMA EN TUCSON

Los campeones mundiales que defenderán este sábado sus títulos, los mexicanos Miguel “Alacrán” Berchelt y Emanuel “Vaquero” Navarrete, y sus retadores, el Azteca Francisco “Bandido” Vargas y el Ghanés  Isaac “Royal Storm” Dogboe, mostraron gran forma física, poder y velocidad en una “muestra” que hicieron al ofrecer un entrenamiento abierto a prensa en el Southwest Boxing Gym de Tucson.

Con las rutinas que presentaron, se confirma que las dos peleas, serán unas auténticas guerras.

Berchelt (35-1-0, 31 ko’s) hará la quinta defensa de su campeonato mundial Superpluma CMB, ante Vargas (25-1-2, 18 ko’s), y Navarrete (26-1-0, 22 ko’s) expondrá por primera vez su cetro Supergallo OMB ante Dogboe (20-1-0, 14 ko’s), este sábado, en el Centro de Convenciones de Tucson, en función de Top Rank, Zanfer  y Max Boxing que será transmitida en México por la Casa del Boxeo, Azteca 7.

Ambas peleas serán revanchas, donde los actuales campeones del mundo le darán la oportunidad al rival al que destronaron y que además, les propinaron su primera derrota en el boxeo profesional.

Berchelt, después de cuatro defensas y dos años, se verá las caras con el “Bandido”, y Navarrete, en revancha directa, ante Dogboe, al que superó en diciembre del año pasado.

Los dos campeones del mundo, y sus respectivos retadores, impresionaron en sus rutinas de entrenamiento, a pesar de que fue de intensidad media.

Berchelt lució poderoso, bien trabajado, motivado y concentrado. Vargas, fuerte, impetuoso y desde luego, ensayando su arsenal ofensivo.

Navarrete demostró que puede fajarse y boxear a la distancia, al recorrer el ring y golpear manoplas, en tanto Dogboe enseñó una velocidad y un poderío que llamaron poderosamente la atención.

Serán dos peleas, la misma noche, en el mismo escenario, que incluso podrían competir entre ellas como Pelea del Año, dados los estilos y antecedentes de sus protagonistas.

Este jueves, los boxeadores tendrán doble compromiso, uno promocional y uno oficial. Por la mañana, visitarán el centro médico infantil de la Universidad de Arizona, donde visitarán a niños que luchan por sus vidas y a quienes llevarán obsequios y palabras de aliento, y por la tarde se someterán a la revisión médica de rigor, por parte de la Comisión Atlética de Arizona, en el hotel sede, el Tucson City Center.