SE IMPUSO POR KOT EN EL TERCERO; DAVID PICASO CAYÓ POR DECISIÓN DIVIDIDA

Rafael “Divino” Espinoza retuvo el título pluma de la Organización Mundial de Boxeo, luego de vencer por la vía del nocaut técnico, en el tercer episodio, al nicaragüense, Ricardo Blandón, la tarde este sábado (horario Cd. de México), en lo que marcó la quinta defensa del mexicano, en Riad, Arabia Saudita.
La estatura del mexicano era evidente, la que supo aprovechar desde que tocó la campana. Mantuvo a raya a Blandón que por más que intentaba entrar a la guardia del monarca, no pudo se ponía a tiro para que le entrara castigo.
El primer round lo ganó fácilmente el mexicano, nunca cometió el error de dejarse llegar al “nica”, como en ocasiones hacen muchos peleadores altos, no con el jab lo tuvo a distancia.
Para la segunda vuelta, Blandón salió agresivo y por ahí logró conectar al rostro del campeón del mundo, pero sin provocar gran daño, en cambio el “Divino” se dio el gusto de aplicar buen repertorio de golpes, arriba y abajo, lo que le hizo ganar nuevamente el round.
Ya en el tercer capítulo, se veía a Espinoza asentado y seguro de sí mismo, cuando vino un potente derechazo entre párpado y ceja del centroamericano que le comenzó a sangrar profusamente. Al principio se veía que la cortada no se veía tan importante, pero poco después el réferi paró las acciones y llegó al peleador a revisión médica.
Ya en la esquina, el médico de ring, ni ocupó alguna gasa para ver el grado de cortada, sin tocar al peleador estimó que la pelea no podía continuar, por lo que el réferi, con los brazos, avisó al público que no iba a continuar la pelea, para consumarse la quinta defensa exitosa del cantante-boxeador.

PERDIÓ PICASSO
En esta misma velada boxística, Irreconocible se mostró David “Rey” Picasso, quien cayó por la larga ruta ante el filipino, Carl Martin, pese a tenerlo en la lona en el séptimo round. El mexicano perdió en diez rounds el título plata del Consejo Mundial de Boxeo.
Martin resultó un peleador muy rápido y hábil, daba la impresión que estábamos viendo actuar a su compatriota, Manny Pacquiao. Para el tercer asalto ya tenía a Picasso sangrando de la nariz y, eso, era mal augurio.
Pero en el séptimo asalto, Picasso logro conectar una izquierda corta sin mucha fuerza, pero al mismo tiempo el filipino se resbaló, pero contó caída.
Al final de la pelea era evidente que Picasso había perdido, pero uno de los jueces lo vio ganar, mientras otros dos, no lo consideraron ganador.










