La insistencia de DAZN en que Vergil Ortiz-Jaron Ennis sea un cambio necesario para el boxeo

Por Lance Pugmire
Una de las enfermedades más antiguas del boxeo ha sido la incapacidad de los locutores conectados para soportar un fuerte impulso a favor de las peleas que piden a gritos hacerse.
Así que vale la pena observar cómo se desarrollan las negociaciones en curso para concretar la apetitosa pelea de peso mediano junior entre los invictos Vergil Ortiz Jr. y Jaron “Boots” Ennis.
El mes pasado, el representante de Ortiz, Rick Mirigian, le dijo a BoxingScene que el transmisor DAZN insiste en que el promotor de Ortiz, Oscar De La Hoya, y el promotor de Ennis, Eddie Hearn, lleguen a un acuerdo para concretar la pelea Ortiz-Ennis, con la fecha probable fijada para principios de la primavera en Las Vegas.
DETALLES
No se equivoquen al respecto: si la pelea se realiza en las próximas semanas, esto podría representar un cambio radical necesario en un deporte en el que los comentaristas han sido muy a menudo demasiado indulgentes con sus socios promotores, permitiendo que los asuntos diluidos y que los mantienen ocupados sean sustituidos por las peleas reales que están listas para realizarse.
Vale, puede que no haya un título completo en juego entre el campeón interino de 154 libras del CMB, Ortiz, 24-0 (22 KOs), de Texas y el ex campeón unificado de peso welter de Filadelfia, Ennis, 35-0 (31 KOs), pero todos sabemos por lo que vimos en noviembre, que ambos están en un curso de colisión innegable.
Primero, Ennis, de 28 años, logró un nocaut en la primera ronda ante Uisma Lima en Filadelfia.
Luego, con Ennis sentado en el ringside en Texas, Ortiz, de 27 años, noqueó al ex retador al título de 154 libras Erickson Lubin en el segundo asalto.
Ennis entró al ring después de anunciar que era hora del enfrentamiento, y Ortiz expresó interés mutuo en la pelea.
En los minutos siguientes, tras bastidores en la conferencia de prensa posterior a la pelea, hubo sentimientos y posturas sobre una posible pelea alternativa que enfrentara a Ortiz contra el ex campeón de peso welter de tres cinturones Errol Spence Jr. y con respecto al valor de Ortiz en la división de la bolsa.
¿Puntos válidos? Por supuesto. Un enfrentamiento con Spence, de Texas, sería bastante atractivo en el estado, pero Spence no ha peleado desde que Terence Crawford lo desmanteló en su pelea del verano de 2023 en Las Vegas, y esa pelea no es ni de lejos tan importante como la de Ortiz-Ennis.
En tiempos pasados –y recientes– quizás Spence surja como el oponente de Ortiz.
Pero ahora, considerando cómo este tipo de enfrentamientos «preparados» contribuyó a la caída de la cobertura del boxeo por HBO, Showtime y ESPN, esta ya no puede ser la estrategia permitida por las principales emisoras que compiten por la audiencia de los fanáticos de los deportes tradicionales y que han visto peleas importantes concretarse con un chasquido de dedos (y con el aprovechamiento de las riquezas petroleras) de aquellos en Arabia Saudita.
Hearn, quien ayudó a lanzar DAZN con su promoción Matchroom, ha indicado que Ennis está comprometido con la pelea contra Ortiz.
Ortiz ha comentado recientemente que espera que la pelea se haga realidad.
Y en un año que comienza con peleas glamorosas que incluyen una defensa del título de 140 libras por parte de Teófimo López contra el invicto campeón de tres divisiones Shakur Stevenson y conversaciones para un enfrentamiento del Cinco de Mayo entre el campeón de peso semipesado David Benavidez y el poseedor del cinturón de peso crucero Gilberto «Zurdo» Ramírez, esto calificaría como el desarrollo de boxeo más importante del año.
Ofrézcanles a los fanáticos las peleas que más desean y observen lo que sucede.
El deporte ya ha perdido bastante al no hacerlo.
¿Qué queda por perder al adaptarnos a esas pérdidas?










