Por OSIRIS MÉNDEZ CRUZ
El clasificado número uno en la división de los livianos por el Consejo Mundial de Boxeo, Antonio DeMarco (22-1-1, 16 Ko’s), se encuentra en plena preparación para la pelea más importante de su trayectoria al estar de por medio el campeonato interino ligero del CMB a finales de este mes en la Capital del Juego.
La aduana no será nada fácil al enfrentar el próximo 31 de octubre en Las Vegas, Nevada, al nicaragüense José Alfaro, un temible noqueador que tiene hoja de presentación de 23 triunfos, 20 anestesiados y cuatro descalabros.
El nativo de Los Mochis, Sinaloa, pero radicado en Tijuana, se entrena bajo la estricta revisión del experimentado Rómulo Quirarte, en el gimnasio del CREA en la Zona Río de la ciudad fronteriza.
«Estamos en la etapa fuerte de la preparación y me siento seguro de mi trabajo y de mi equipo. Esta es una pelea importante para mi carrera y a la vez para mi familia, por eso nos entregamos con todo en cada entrenamiento, porque es aquí donde se ganan las peleas», expresó el púgil mexicano.
La reyerta entre el azteca y el nica será el combate semiestelar de la velada con el africano Joseph Agbeko defendiendo su corona de los gallos de la FIB ante el colombiano Yonnhy Pérez.
La noche también marcará la primera vez que el mochiteco se presenta en la capital del boxeo.
«Es el sueño de cualquiera pelear en Las Vegas, pero a la vez, hay más presión por ser pelea de campeonato, pero estoy listo y seguro de consumar mi sueño de coronarme», enfatizó.
El cetro regular en las 135 libras del CMB está en posesión del venezolano Edwin Valero, por lo que DeMarco deberá ganar para aspirar a la unificación de títulos el próximo año ante el también llamado ‘Aniquilador’.
















