“GRACIAS A DIOS Y A RING TELMEX-TELCEL”

El Doctor Rogelio Herrera Echauri, director del Programa RING TELMEX-TELCEL, no se equivocó cuando en el 2014 seleccionó a Ibeth “La Guerrera Otomí” Zamora, como Becaria. La peleadora ganó el sábado su tercer título del mundo en diferente división.

IBETH “LA GUERRERA OTOMÍ” ZAMORA, UN EJEMPLO DE LUCHA DE LAS MUJERES INDÍGENAS

Cuando se es mujer y se nace en una comunidad indígena, el boxeo para una mujer “es un pecado”: la gente observa con asombro, con burla y muchos muestran su rechazo.
“Tuve que vivir muchas cosas de esas… pero nunca me di por vencida, en el fondo de mi corazón tenía la ilusión de ser campeona del mundo, aunque nunca estuve segura de que así sucedería”, relata la campeona mundial de peso mosca del CMB, Ibeth “La Guerrera” Zamora.
Lo que vivió el pasado sábado en el Gran Teatro Moliere, de la Ciudad de México, dentro de los festejos de 10° Aniversario del Programa RING TELMEX-TELCEL, donde ganó su tercer título del mundo en diferente división al vencer a la estadunidense, Melissa McMorrow, está muy lejos de aquellos años donde ella corría sola todas las mañanas por aquellos solitarios ejidos, casi despoblados.
“Doy gracias a Dios, a RING TELMEX-TELCEL, a la gente que ha creído en mí y me ha ayudado. En el 2014 me dijeron que había entrado al equipo, que ya era Becaria, fue como un sueño, pues esa ayuda económica fue como un bálsamo, ahora me podía dedicar en cuerpo y alma al boxeo, tenía el dinero para seguir adelante sin tener que hacer otra cosa”, recuerda la monarca y ahora “La Guerrera Otomí”, quien actualmente cursa la Licenciatura de Derecho Internacional, en la Universidad del Estado de México.
Orgullosa de sus raíces indígenas, Ibeth expresa que en su comunidad ahora la ven con orgullo y respeto: “acá los mujeres sólo teníamos derecho a cursas la primaria y después era hora de casarse, sólo los hombres tenían el derecho de seguir estudiando, pero eso ha cambiado, ahora la mujer no sólo está para casarse y tener hijos, sino pueden vivir sus sueños”.
Luego agrega, que aquella mentalidad que se tenía en su pueblo, San Cristóbal Huichochitlán, Estado de México, que las boxeadoras “nunca podrían tener hijos, que no podían ser femeninas, que eran marimachas y una serie de disparates que ofendían, también fue cambiando con el tiempo y ahora muchas mujeres por acá practican boxeo a igual que los hombres y se ve normal”.
“La Guerrera Otomí, de 29 años y con marca de 29-6, con 12 nocauts, aseguró que las mujeres en el boxeo “nos hemos ganado un lugar a base de lucha y trabajo” y lo que nadie llegó de encabezar una función de boxeo, incluso transmitida por televisión se logró hacer poco a poco.
“Aunque ahora ya nos pagan un poco mejor, todavía hace falta alcanzar mejores pagos, pero eso lo vamos ir logrando con grandes actuaciones arriba del ring”, concluyó la flamante campeona.